الأحد، 5 أكتوبر، 2008

Poesía




Peces muertos




Los peces muertos de la fuente,



¿acaso sienten su frío caído de lo alto?



¿acaso miran con asombro mi nuevo traje



ceñido como un cinturón



de tela revuelta por las aves del viento?




Cada día, en el autobús,



cruzo cerca de ellos.



El hombre de siempre,



inclinado sobre la fuente



pule sus escamas de piedra.




Los peces muertos,



¿en qué piensan



si no pueden nadar?






* * * * * * * *






Pájaro en la boca




Mientras me deshago de los versos



Y las tentaciones de las palabras



Inservibles



De la mujer que duerme a mi lado esta noche,



Intento llamar al pájaro del estrecho tragaluz



Espero salga de la sombra



Como lo adivinaba aquel poema que leí y olvidé.




Le espero... hasta que salga de mi boca



Y desaparezca en el silencio.




Mientras doy la vuelta



De un lado a otro



En el hueco de mi deseo



Tampoco pienso en una muerte



Tan clara como dormir



en este momento.




La ignorante mujer, casi inocente



Sonríe en la penumbra.




Mi idea desprecia el amanecer surgente



Me levanto descubriendo el juego



Nada de pájaros



Las carcajadas de esta mujer son la única verdad.




"No es más que viento", diré



Repitiendo la frase de Gilgamesh el mesopotámico



Un antepasado raro,



Y vuelvo a besar las rosas del mantel.




El pájaro es un viejo recuerdo



De apoderada noche.

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